En este último año y medio, he aprendido a poner más atención al presente y disfrutar cada momento de la vida en calma y agradecimiento.
Probablemente desde que tomé la desición de hacer un "1x2", el ritmo de mi vida se desaceleró hasta el punto en que la creatividad fluye libre y tengo tiempo para crear y disfrutar de mis creaciones y, sobre todo, de disfrutar las creaciones de Dios, que me maravillan y emocionan.
Hago lo que decido hacer, y por tanto, lo disfruto y pongo gran parte de mis capacidades en función de hacerlo bien, ante todo por el gusto de hacerlo y dejar que esas actividades me "chupen", que ojalá me hagan perder un rato la noción de espacio-tiempo. Es la mejor forma de existir.
Me mimo, doy amor y comparto los placeres y gratificaciones con quienes me rodean
No siempre estoy feliz, pero vivo intensamente, y me gusta.
¿Se podrá vivir así para siempre? Al menos lo estoy intentando.