Tengo un calendario distinto,
Pero no tengo reloj.
Mis textos son mis días
Y mis palabras, los minutos.
Suelo distinguir cuando algo es demasiado
Al descubrir una pila de poemas que hablan de lo mismo.
Por eso, de tu amor no quiero hablar,
Que cien textos en un día
Son cien días para mí
Y no quiero ver pasar
Cien días sin ti.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarEspero ahora no elimines el saludo.
ResponderEliminarEl blog no es una pàgina, es una parte de tu cabezota que se abre y deja una pequeña salida para las palabras. En ocaciones es la única escapatoria que queda en la desesperación. (=