
Una hoja atrapada en las ventanillas de una puerta siempre sabe lo que pasa afuera... ajustada contra el vidrio sabe que no puede hacer nada. La hoja observa, tal vez esa hoja interprete, tal vez, incluso, puede que sienta... pero de moverse, ni hablar, pues es una buena hoja atrapada... y no puede cambiar las cosas que pasen más allá del cristal... mas ahí está.
Siempre está esa hoja en el cristal.
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