Había dormido menos de treinta minutos la noche anterior
y miraba fijamente otra luna llena... los días, las lunas pasan,
las noches, las horas de insomnio no se recuperan.
Y el sol espera
el acontecer del nuevo día, recibir un golpe de la primera ola,
que levante espuma y brille...
Mientras tanto, la noche oscura suena bajo la luna, el acontecer del nuevo día, recibir un golpe de la primera ola,
que levante espuma y brille...
como una canción de cuna,
para no dejar dormir.

Mongola te quieroo...
ResponderEliminarno tengo vida ni para mi blog xD!!
lo compensare en las vaciones =D!
5*
ResponderEliminarke bellas líneas, querida Zaga.
ResponderEliminarUn abrazo monto grande.
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