El extraño que he sentido rondar, amenazador, la casa desde fuera ya sabe de mí, me vio salir, sabe que estoy expuesta... salí de impulsiva, de tonta nada más, ni siquiera recuerdo lo que estaba pensando cuando abrí la puerta.
Ahora estoy aquí, en plena noche, con él observándome desde algún punto del enorme patio que está hecho un pantano... y sí, lo asumo: dejé las llaves adentro, y estoy aterrada.

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