Todo un país se viene abajo con uno de los sismos más fuertes en la historia (9,1º en Richter), marepoto incluido.
Mientras, al otro lado del mundo otro país espera que el mar se devuelva con el mismo impulso y escosa con sal las heridas de hace un año que en muchos casos ni siquiera tienen costra; así de lejos de cicatrizar.
Un día completo en que todo Chile observó el mar... aguardando una tragedia, pendientes del tamaño de sus olas, temerosos... sin entender que mierda pasa con el mundo entero.
No señor, no podemos cambiarnos de casa, este es el único planeta que tenemos... lástima que el respeto por su hogar llegue tan tarde... ahora asuma, espere, preocúpese.
Totalmente ajeno a todo esto, pero curiosamente a la par en los procesos, yo espero, temerosa, sin entender que mierda pasa con la vida. Pero espero, cargando una pelota de tenis entre mi traquea y mi corazón...
El mundo se desgasta, se desarma, se rompe...
Mi relación se desgasta, se desarma, se rompe...
Y estás aquí, a 4 metros de mí, durmiendo con tus somatizaciones y tus hermosos ojos cansados de sentir tu tensión, mientras yo simplemente no duermo.
Y el mundo real se cae, pierde su equilibrio, colapsa... en tanto que el mundo hermoso que habíamos construido sigue los mismos pasos...
Tristeza...
ResponderEliminar