Dejo que el gran espíritu resplandezca en mí, que mis manos
tengan la fuerza de mi corazón, que el amor guíe mi mente, mi cuerpo, mis
pasos. Que la energía universal fluya a través de mí como un río. Soltando todo el ropaje que hace el camino más pesado, tirando los
miedos, las vergüenzas y el orgullo. Ser yo, más que nunca, o como en un
principio, ser y evolucionar hacia la espiritualidad plena, conectarme con Dios,
amar al viento, escuchar a la tierra, llenarme de luz y vida, de la vida que ya tengo.
Y dar gracias por las dificultades, por las
ayudas, por los cambios y el amor que me rodea.
:)
ResponderEliminarSin en algo el desenfreno es bueno, es en vivir.
Aprendamos día a día
ResponderEliminar